Mi Historia de Cambio
- cotiledon
- 26 jul
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 8 ago

Siempre me he considerado una persona muy académica, a la que le gusta leer, viajar y conocer personas, pero si me pongo a pensar todo se traduce a que me encanta aprender. De todas las experiencias e historias vividas siempre aprendo algo.
Desde muy pequeña y gracias al apoyo de mi familia, he tenido la oportunidad de explorar el mundo de los sentimientos, la reflexión y las terapias alternativas de sanación. Recuerdo llevar un diario, hacer yoga y meditación desde muy pequeña. Sin embargo, a la hora de elegir una carrera decidí formarme como Bióloga, quizás también por mi curiosidad incesable y por el deseo de aprender de la naturaleza.
A pesar de tener ambas cosas: el mundo de la razón y el mundo de las experiencias sensibles, en algún momento de mi vida las separé, debía ser una o la otra. El mundo académico me exigía un pensamiento rígido y estructurado, mientras que el REIKI y otras cosas que me atraían me despertaban la intuición. Sentí por mucho tiempo una encrucijada en mi corazón.
Luego de estar muy metida en la academia por muchos años, comencé a notar a través de mis experiencias con las personas yo estaba aportando algo más que conocimientos. Entonces decidí emprender el camino de la reconexión entre la naturaleza y el mundo interior y es así como lentamente fui dejando la academia para darle más espacio a mi interés por el coaching y las terapias energéticas alternativas.
Hoy, después de enfrentar múltiples retos y escuchar opiniones en pro y en contra de mis cambios entre la academia, el inglés, el REIKI y el coaching, puedo decir que todas esas experiencias me han traído hasta aquí y me han permitido acompañar procesos de desarrollo y crecimiento personal y profesional en numerosos clientes.
El tener esta capacidad plástica camaleónica me ha llevado a disfrutar de ambos mundos el académico-científico y el sensorial-holístico así como me ha dejado un gran aprendizaje en este mundo cambiante es mejor moldearse y conectar la mente con el corazón.
Comments